A pesar de conocer esta tendencia,
de saber que en la meta
no suele haber
una cosa tan dulce
como la que has soñado,
prefiero esta pelea en el deseo
que el puro aburrimiento
de dar vueltas y vueltas por el suelo trillado.
No tengo claridad de trazas,
incluso desconozco los puntos de partida,
no sé de mi carácter,
ignoro la valía de mis ineptitudes,
no encuentro profesión ni pertenencia,
sólo advierto corajes abstractos
y mucho atrevimiento.
¡No me voy a quedar con los brazos cruzados!
