¿Pero qué es realmente el cielo?
¿Dónde comienza y dónde acaba?
Bien mirado el cielo no existe. Aquello que llamamos cielo no es más que una ilusión provocada por la ventana, sutil e imperceptible a la vista, que es la atmósfera, y que nos separa de lo desconocido, de los inconmensurables espacios vacíos que forman un universo turbulento e inexplorado.
Sin embargo, bien visto, el hecho de que el cielo no exista como tal, no hace más que añadir una nueva fascinación a las mil que ya sentíamos.
