Ser capaz de dibujar polvo estelar,
sembrar humo en la tierra,
parar las mareas por unos segundos,
zarandear los deseos.
Arrodillarme a los pies de la Tierra
y pedir al universo unos anhelos:
¡Que el dolor se apague!
¡ Que vuelva a brillar el sol en mi interior!
¡Que me abandone esta fragilidad!
Y que vuelva a ser primavera
